Adquirir una moto nueva no solo supone conducirla y rellenar el combustible, también implica llevar a cabo ciertas responsabilidades como estar al tanto del estado del motor, el seguro, revisión de neumáticos y su mantenimiento general.

¿Cómo llevar a cabo un conveniente mantenimiento? Comenzando por utilizar una forma correcta de limpieza, ya que resulta de suma importancia para una adecuada conservación de la moto.

En este post, encontrarás algunos tips sobre cómo limpiar tu Vespa para que no pasen los años por ella.

 

  1. Elementos necesarios para limpiar tu Vespa

En primer lugar, es importante conocer qué elementos necesitas para llevar a cabo una buena sesión de limpieza.

Lo más básico e importante es el agua, por lo tanto, es recomendable que te acerques a un servicio de lavado de vehículos donde se utiliza una manguera con agua a presión. 

Por otro lado, no puedes olvidar las herramientas que son:

-       Trapos y/o papel de taller

-       Desengrasante

-       Limpiador para la superficie

-       Grasa de cadenas

-       Brocha

-       Bolsa de plástico o tapones para tapar el tubo de escape

-       Pulimento
 

  1.  Cuidado con los componentes eléctricos

Recuerda cubrir todas las zonas que pueden dañarse fácilmente con el agua a presión y los productos utilizados para limpiar tu Vespa.

Aunque no debes preocuparte demasiado, ya que el vehículo está preparado para aguantar chaparrones e inclemencias climatológicas, pero al tratarse de agua a presión y productos químicos aplicados de forma directa, es mejor proteger las partes que pueden resultar más vulnerables.

Se recomienda hacer hincapié en la protección de componentes de encendido como la bobina de alta, aunque tampoco está de más tener cuidado con la entrada de aire al motor y el tubo de escape.

 

  1. Manos a la obra

 

Una vez reunidas las herramientas y protegidas las partes necesarias, es hora de llevar a cabo la limpieza del vehículo.

Primero comienza con un lavado superficial de agua a presión, una vez realizada esta tarea, es momento de secar con uno de los trapos para que no queden marcas, y con otro embadurnado de limpiador, dar el último repaso a las partes de chapa y pintura, asiento, manillar, etc. Utiliza el pulimento para aportar brillo extra a la carrocería.

Es importante prestar atención a las piezas metálicas como las llantas, bajos del motor y demás, para limpiarlas se utilizará una brocha y/o un trapo con desengrasante para retirar la grasa sucia más adherida a estas zonas de la moto.

Para la limpieza de pantallas y cúpulas, en el caso de que se encuentre muy manchada, utilizar agua caliente para limpiarla siempre es una buena opción. No obstante, cuidado con utilizar productos o trapos que puedan dañarla.

Po último, recuerda engrasar los elementos que lo requieran como son las cadenas de transmisión.

 

Utilizando estos consejos para limpiar tu Vespa, obtendrás la clave para lucirla impecable y en favorables condiciones durante mucho tiempo.